Sacado del baúl de los recuerdos...
Ventajas: el mejor momento de la semana
Doce valientes que durante 30 viernes consecutivos jugaban entre sí una durísima competición.
Año tras año la Liga de Pocha Profesional alcanzaba más prestigio.
Este sería el cuarto año en disputarse el campeonato, pero la competición no está aún asegurada. Es complicado encontrar a gente que esté dispuesta a jugar todos los viernes del año.
Cada temporada lográbamos recaudar cerca de 200.000 pesetas, entre lotería de navidad, donaciones, sanciones y demás. Los trofeos eran espectaculares. Las cenas, fiestas y neveronas eran impresionantes.
Y parece que esto se va a acabar.
Es una lástima.
Desde aquí animo a todo buen pochero a que forme su propia competición, y se convierta en deporte nacional, desbancando al fútbol.
